El examen psicosensométrico evalúa dos aspectos clave: visual y auditivo. Es importante destacar que la audición se evalúa únicamente para los postulantes a licencias profesionales, dentro de un rango de 500 a 8000 Hz. Por otro lado, el examen visual abarca varios puntos cruciales para garantizar una conducción segura:
Este examen asegura que los conductores estén aptos para manejar de manera segura y eficiente.
El examen psicotécnico evalúa una serie de pruebas que miden las capacidades y aptitudes del postulante, como reacción, tolerancia y coordinación. Si realizas un curso de conducir, los resultados de estos exámenes te ayudarán a identificar tus fortalezas y debilidades al momento de manejar. Cada prueba de este examen evalúa una aptitud esencial para la conducción.
El test de punteo mide la concentración y la capacidad de tolerar ejercicios rutinarios. Consiste en un disco que gira a una velocidad determinada, mostrando pequeños orificios que deben ser marcados con un lápiz de punta metálica. Este ejercicio evalúa la coordinación visomotriz, requiriendo precisión en los movimientos controlados. Además, mide la capacidad del postulante para realizar acciones simultáneas con la vista y la mano, y tolerar la monotonía propia de la conducción.
El test de palanca, conocido popularmente como "las tijeras", mide la coordinación bimanual necesaria para dirigir el vehículo. Este test implica completar un circuito con precisión utilizando una herramienta con dos manillas. Se deben realizar movimientos laterales, hacia arriba y abajo, manteniendo una aguja dentro de unos límites. La complejidad del ejercicio radica en la disociación de movimientos con ambas manos.